TRATTO
Intervenir la obra de un arquitecto de la relevancia de Raúl Sichero representa un desafío de alta responsabilidad proyectual. Entendemos que toda intervención sobre el patrimonio moderno exige una labor rigurosa de reconocimiento, asumiendo que reconocer es proyectar.
A partir de un relevamiento de la preexistencia, se identificaron y valoraron los componentes que estructuran el carácter del espacio: los pilares circulares, la escalera caracol, el pavimento monolítico y la marcada condición longitudinal del lugar.
Con base a este inventario casi arqueológico, la propuesta se articula mediante las siguientes acciones específicas:
Puesta en valor de la estructura. Se destacan los pilares circulares a través de una pintura Epoxi color rojo, transformándolos en hitos visuales.
Acondicionamiento del plano longitudinal. Se reviste el muro principal y se integra una barra en Silestone Blanco Mara, enfatizando la fuga espacial y la perspectiva del local.
Recuperación de materiales originales. Se realiza el pulido e hidrolaqueado de piso monolítico, restaurando la textura y el brillo propio del proyecto original y se recupera el material original de las aberturas.
Cada una de estas intervenciones se proyectó en estricta sintonía con la identidad de la marca gastronómica que ocupará el espacio, logrando un equilibrio entre el lenguaje moderno de Sichero y la nueva propuesta comercial.




